Yo calculo que se puede llegar a nuestro objetivo en 3 o 4 meses de entrenamiento así que lo vamos a hacer aún un poco más paulatino. Mejor aún, más seguro para todos y más estructural el cambio de hábito.
A ver si algunas premisas nos ayudan:
1. No hagamos dieta restringida en calorías al menos por ahora. Cada uno tiene que ingerir por lo menos lo que su TMB le pide (hasta +20% el día que corre). El día anterior al entrenamiento debería hacer una cena de hidratos de carbono de cadena larga (fideos, ñoquis, ravioles). Lo importante es cesar las comilonas y hacer un giro hacia la calidad. Eso solo, más la actividad física ya comienza a poner al cuerpo en vereda.
2. la hidratación sigue siendo central. Empezó el calor. Mejor agua que bebidas azucaradas que aportan calorías vacías
3. la astenia puede venir por varias causas:
a. Empezamos una actividad física después de largo período ocioso y con mucho sobrepeso. Por ahora no hay endorfinas, solo esa pregunta “que mierda estoy haciendo?”
b. Hay que comer mejor (no menos)
c. Tal vez necesitemos dormir una horita más el día que entrenamos
d. LA CABEZA: juega muchísimo. No hay que hacerse la cabeza del cansancio y las obligaciones y el laburo y bla bla bla. No. Fuerza, sacrificio, hambre, ganas. Uno “entiende” que tiene que estar cansado y actua como tal
4. el dolor de rodillas (tendón femorotibiorotuliano) puede ser síndrome patelo femoral. Es molesto pero no trae consecuencias y se puede prevenir con una rodillera o una cinta que lo aprete (al estilo brujita Verón).
Pasó la primera semana y empezó la primavera. De la misma manera llegará el verano. Hagamos ejercicio o no, cuando nos queramos dar cuenta estaremos en verano. Mucho mejor llegar en estado saludable que cortarse las pelotas por no haber hecho nada. Después de todo algún día teníamos que empezar. Ahora, el mes que viene, el año que viene, pero tenemos que empezar.
vAMos lOS PIbes!
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